Los compañeros se reencontraron con el gnomo Gimble y continuaron el camino hacia la torre de Vraath. Encontraron la cabaña del explorador local Jorr y lo contrataron para que les guiase por el Bosque embrujado.Allí se refugiaron durante la noche y retomaron el camino a la mañana siguiente. El bosque estaba infestado de gran trasgos y fuerzas de la horda y el camino iba a ser peligroso. Cruzando una ciénaga fueron atacados por una temible hidra de seis cabezas que se había ocultado entre las negras aguas. Acabó con el caballo de Igür en un ataque mortal de sus cabezas y por poco hizo lo propio con el humano.Los ataques de todo el grupo fueron acabando con las cabezas de la hidra una a una y la criatura fue al final derrotada.
Retomaron el camino y horas después encontraron la fortaleza de Vraath. Su torre emanaba un extraño resplandor amarillento y se oía un aullido fantasmal. No parecía verse a nadie pero al entrar alertaron a sus ocupantes .
Un numeroso contingente de la horda estaba allí guarecido y se lanzaron sobre los aventureros. Un hechicero gran trasgo , un minotauro , una mantícora y varios trasgos y gran trasgos atacaron a todo el grupo en el patio de la fortaleza. Se inició la batalla y los héroes acabaron primero con un par de grandes lobos huargos y sus jinetes trasgos. Luego el druida Hector y su perqueño ejército de criaturas convocadas acabaron con los gran trasgos. El minotauro y la manticora cayeron a manos del resto. Al final en un postrero ataque de furia , Igúr acabo con el hechicero enemigo mientras se preparaba para lanzar otra temible descarga de rayos.
Parecían haber eliminado a todos los enemigos pero aún quedaban zonas de la torre por explorar. ¿estaría allí Asmodeus; el sabio al que buscaban? ¿serían estas todas las fuerzas de la horda? ...¿donde estaría su campamento principal?¿estaba ya a salvo el valle del Elsir?
lo cierto es que el guardabosques no pareció aportar gran ayuda, pues al principio no nos ofreció caminos alternativos, y no nos quedó mas remedio que cruzar el bosque por el camino principal y salvar la ciénaga por el único puente sin poder vadearlo por algún lugar que Jorr conociese.
ResponderEliminarpero el destino aveces te sonríe un poco y el combate contra la terrible bestia acuática de seis cabezas no resulto tan malo para el grupo, en cambio a una caravana de grandes trasgos que paso anteriormente no les había perdonado la imprudencia y eso dejo a nuestras manos como botín una extraordinaria coraza de mithril.
en un principio era el único interesado pero tras descubrir los extraordinario de su forja, y la ligereza con la que se podía mover uno a pesar de llevar una coraza, se la ofrecí a Igür quien tras probársela pareció conforme con ella.
en cierto sentido lamente la perdida de tan bella joya pero lo cierto es que me protege mas puesta sobre el pecho de ese barbaro que en el mio propio, y aunque en principio nunca hubiese confiado en gente de esa calaña, lo cierto es que a demostrado en varias ocasiones su valía, y si el precio a pagar por su compañía es darle las mejores armaduras y protecciones, es justo que se las quede.
mas al caer la noche ya habíamos llegado a la fortaleza, donde aun quedaban los restos de una brutal batalla entre los gigantes del colmillo retorcido y el señor de Vraah siglos atrás.
era de esperar encontrarnos alguna defensa y algo descuidados entramos al patio donde efectivamente se encontraban en las distintas dependencias un importante grupo de la mano roja.
el combate nos estuvo tan certero como otros, ya que aunque junto con el gnomo me subí a al viejo torreón derecho de la entrada, para tomar una posición ventajosa, los tiradores enemigos fueron un difícil adversario aunque parece que en ello les ayudo sus armaduras hechizadas.
por suerte para nosotros Héctor demostró ser un gran señor de las bestias, y domino medio combate entre sus criaturas y él. Arti trato sus clásicas artimañas y alguna funciono, Gimble asesto con sus rayos y proyectiles magicos el golpe final a todas las grandes bestias del enemigo, quien esta vez se presento en batalla con un minotauro y una manticora, esa ponzoñosa criatura de la que nos advirtieron.
igür lucho hasta su ultimo aliento y creo que su nueva armadura le salvo la vida, hice bien en dársela, pues lamentablemente yo solo salve la vida escondiéndome tras el parapeto... otro día más de mi viaje en el que no había dado todo lo que podía... si bueno yo estaba bastante herido pero el resto también...
solo espero que podamos encontrar al viejo Asmodeus en las mazmorras de este fantasmal castillo...
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ResponderEliminarQuintas calendas de Flamerul, octogésimo sexto año de la V Dinastía de Haven
ResponderEliminarLa escaramuza con la patrulla gran trasga parece ser un hecho aislado. Las granjas de alrededor ya estaban arrasadas cuando llegamos. El próximo paso lógico parece la propia Drellín, pero para eso sería necesario algo más que una patrulla de exploradores. Es posible que el ejército proveniente de Helgor tenga también ese cometido aunque el hecho de que para cuando escribo este informe no se haya divisado aún humo en la dirección del pueblo me da esperanzas de que se hayan desviado por el páramo. Aún así, no es posible descartar una eventual invasión desde el bosque, incluso si de momento no hay evidencias de que tal cosa se esté preparando.
Entramos en contacto con el guardabosques local, Jorr. Parece sincero, pero guardo mis sospechas sobre él. No ha aportado una explicación satisfactoria a cómo sobrevivió tanto tiempo rodeado de trasgos y su conocimiento sobre el bosque y las criaturas que lo habitan parece limitado. Ha reincidido en una explicación fantasiosa sobre la Torre de Vraath e insiste en que no entremos. Por otra parte, ha colaborado en combate de forma destacada. En cualquier caso, recomiendo precaución con él.
El tránsito por el bosque se ve entorpecido por un cenagal. El puente que lo atraviesa parece improvisado y poco propio del resto del camino. Por otra parte, es de madera y es poco probable que haya sobrevivido desde tiempos de Rhest, más en un ambiente tan húmedo. Posiblemente los orígenes del cenagal (y el puente) sean posteriores a los del resto de la ruta. En cualquier caso, su única trascendencia es la de dificultar el paso de ejércitos de un lugar a otro.
Realizado un primer reconocimiento de la Torre y hemos vencido a la resistencia que salió al paso. Mis compañeros parecen tener muchos recursos en combate. Es posible que Su Majestad quiera ofrecerles un puesto en Haven cuando todo esto termine. Al término del informe aún es necesaria hacer una inspección en profundidad de la Torre. No es posible descartar más resistencia o trampas. Si Asmodeus se encuentra aquí, o está muerto o gravemente herido o con los trasgos. Las posibilidades de encontrar información relativa a los Ebonmar, si están cooperando con la horda, tampoco parecen muy buenas.
D.M.