
No podían intuir el fatídico destino que les esperaba en las catacumbas de los enanos.
Se internaron en la ciudad subterránea guiados por Enril y acompañados por Henin, el noble que decía ser el mejor amigo del fallecido Sherlane, quién lugo revelo ser un estafador.
Ilsar el explorador se había reunido de nuevo con el grupo y Suintila el arquero había regresado a la posada.
Nada más entrar se toparon con tres fanáticos sectarios que vigilaban el acceso en una sala .La lucha se prolongó pero pudieron derrotarlos sin sufrir demasiados daños.
Los sectarios tenían cautivo a un enano que decía ser descendiente de los guardianes originales de las catacumbas y tesoros enanos.Se negó a guiar al grupo a través del laberinto que tenían ante ellos y en cuanto pudo escapó.
En el laberinto había unas zonas mágicas de teleportación que te enviaban a otra parte del laberinto. Así escapó el enano y así se dividió el grupo por última vez.
Kleidemos se quedó con Henin quien se reveló como un cambiante , un doppelgangler con intención de acabar con su vida.
Un poco mas tarde Gorum se reunió Kleidemos quién había sido maldecido por el cambiante.
Ambos lucharon por sus vidas pero Gorum se equivocó al intentar expulsar a su contrincante del estrecho pasillo para luchar en un espacio más amplio.
Varios golpes de la espada del cambiante noquearon a Kleidemos primero y a Gorum después.
Ambos fueron pasados a cuchillo por el doppelgangler.
Ilsar por su parte tropezó con la guarida de un gigantesco gusano carroñero y lejos de acobardarse se lanzó sobre el...Lo que no sospechaba es que el toque de sus tentáculos era paralizante y en la primera embestida quedó a su merced...
El destino del grupo quedó sellado entre las paredes de las catacumbas enanas, y quizá el de todo Helgor pues pocos héroes quedaban ya para salvar al pueblo frente a las múltiples amenazas que lo acechaban.
También la profecía que hablaba de "los que portarían el orbe" se reveló como falsa , pues habían caido sin llegar a tener el orbe en sus manos..
Funestas horas amenazaban a los habitantes de Helgor y del reino...