
El grupo , compuesto por el clérigo de Moradin Gorum, el arquero Suintila y el otro clérigo , Kleidemos ; se dispuso a recibir la carga del grupo de gran trasgos y osgos que se acercaba por la calle cercana.
La gigantesca criatura que asemejaba a un dragón también acechaba en los cielos y suponía un claro peligro permanecer a cielo abierto.
El grupo se refugio en una casa , pero al ver que un grupo de soldados locales estaba en peligro salieron en su defensa.
La lucha fue descarnada, tanto para los soldados locales como para los Osgos, quienes recibieron algunos refuerzos .
La gigantesca criatura que asemejaba a un dragón también acechaba en los cielos y suponía un claro peligro permanecer a cielo abierto.
El grupo se refugio en una casa , pero al ver que un grupo de soldados locales estaba en peligro salieron en su defensa.
La lucha fue descarnada, tanto para los soldados locales como para los Osgos, quienes recibieron algunos refuerzos .
Al final solo quedaron los héroes pues el sargento de la milicia había caido también inconsciente , pero pudieron derrotar a sus enemigos en el combate..
Jandor, el sargento ya recuperado gracias a la curación de Kleidemos les instó a que se refugiasen en la posada local, el Dragón Dorado, la ciudad ya estaba perdida y al parecer el lider de los gran trasgos , un temible ogro comandaba a la criatura alada que sobrevolaba la ciudad.
Ocultos en el sótano almacén de la posada se encontraban unas decenas de lugareños. Entre ellos estaba Henin , el anciano quien se ofreció a acompañar a los héroes y vengar la muerte de su gran amigo, el patriarca Sherlane.
Jandor se dirigió a los guerreros Kleidemos y Suintila con una "extraña " proposición.
En el almacén también estaba Morin , un enano venerable, cabeza del clan de enanos en la ciudad quien aconsejó a Gorum sobre los peligros que le esperaban y sobre otras cuestiones de relevancia.
Entre los refugiados había división de opiniones, Jandor quería intentar acabar con el lider de los gran trasgos, mientras Molrag un dicharachero y ruín mercader local , abogaba por permanecer en el almacén hasta que llegase ayuda de Kelven.
Poco despues supieron que los gran trasgos estaban intentando por entrar en el templo derribando su solida puerta y que estaban haciendo prisioneros entre la población de Helgor, al parecer buscando a alguna persona entre ellos.
También en el cementerio se había desatado una extraña mágia que estaba corrompiendo el suelo poco a poco desde el camposanto y hacía que la noche aún no hubiese dado paso al día.
El grupo decidió ir a las catacumbas y también buscar allí una salida del pueblo para los lugareños que no fuesen capaces de defenderse por sí mismos con la espada.
Jandor, el sargento ya recuperado gracias a la curación de Kleidemos les instó a que se refugiasen en la posada local, el Dragón Dorado, la ciudad ya estaba perdida y al parecer el lider de los gran trasgos , un temible ogro comandaba a la criatura alada que sobrevolaba la ciudad.
Ocultos en el sótano almacén de la posada se encontraban unas decenas de lugareños. Entre ellos estaba Henin , el anciano quien se ofreció a acompañar a los héroes y vengar la muerte de su gran amigo, el patriarca Sherlane.
Jandor se dirigió a los guerreros Kleidemos y Suintila con una "extraña " proposición.
En el almacén también estaba Morin , un enano venerable, cabeza del clan de enanos en la ciudad quien aconsejó a Gorum sobre los peligros que le esperaban y sobre otras cuestiones de relevancia.
Entre los refugiados había división de opiniones, Jandor quería intentar acabar con el lider de los gran trasgos, mientras Molrag un dicharachero y ruín mercader local , abogaba por permanecer en el almacén hasta que llegase ayuda de Kelven.
Poco despues supieron que los gran trasgos estaban intentando por entrar en el templo derribando su solida puerta y que estaban haciendo prisioneros entre la población de Helgor, al parecer buscando a alguna persona entre ellos.
También en el cementerio se había desatado una extraña mágia que estaba corrompiendo el suelo poco a poco desde el camposanto y hacía que la noche aún no hubiese dado paso al día.
El grupo decidió ir a las catacumbas y también buscar allí una salida del pueblo para los lugareños que no fuesen capaces de defenderse por sí mismos con la espada.
Aparte estaba la búsqueda del malvado conjurador que habían encontrado en la casa de Sherlane y en las cuevas de los kobolds, Kor quién seguramente tendría muchas respuestas a las incógnitas sobre los tan mencionados Orbes del Destino.
Partieron al "amanecer" guiados por un pocero borracho Enril el enano y acompañados por Henin, el noble.
No pudieron evitar curiosear en el cementerio , de donde provenía una extraña incandescencia verdosa y donde pudieron comprabar que los muertos habián sido despertados de su descanso eterno
Kleidemos invocó el poder de su deidad pero solo unos pocos no-muertos se retiraron .
Partieron al "amanecer" guiados por un pocero borracho Enril el enano y acompañados por Henin, el noble.
No pudieron evitar curiosear en el cementerio , de donde provenía una extraña incandescencia verdosa y donde pudieron comprabar que los muertos habián sido despertados de su descanso eterno
Kleidemos invocó el poder de su deidad pero solo unos pocos no-muertos se retiraron .
Dos peligrosos y rápidos seres se abalanzaron con su toque paralizante sobre el grupo.
Uno a uno fueron quedando paralizádos por sus garras y la situación se fué tornando cada véz más desesperada.
Al final Suintila, cara a cara con el último de los zombies pudo traspasarle con dos certeros disparos de su arco y hacerle caer definitivamente muerto.
Huyeron del cementerio al ver como dos nigromantes , acompañados de tres elfos drow se reunieron con un espectro que salío de una fosa común.
Al parecer habían despertado una antigua maldición sobre el pueblo encarnada en el fantasma de un caballero ajusticiado por criminal hacía años.
Al parecer Sir Harack , así se llamaba el antiguo señor y caballero , quería vengarse del pueblo encabezando una legión de muertos que pondría fin a toda la vida en el lugar.
Uno a uno fueron quedando paralizádos por sus garras y la situación se fué tornando cada véz más desesperada.
Al final Suintila, cara a cara con el último de los zombies pudo traspasarle con dos certeros disparos de su arco y hacerle caer definitivamente muerto.
Huyeron del cementerio al ver como dos nigromantes , acompañados de tres elfos drow se reunieron con un espectro que salío de una fosa común.
Al parecer habían despertado una antigua maldición sobre el pueblo encarnada en el fantasma de un caballero ajusticiado por criminal hacía años.
Al parecer Sir Harack , así se llamaba el antiguo señor y caballero , quería vengarse del pueblo encabezando una legión de muertos que pondría fin a toda la vida en el lugar.
A su vez los nigromantes y los elfos pensaban utilizarle como una ayuda en su incansable búsqueda de los orbes y de sus portadores.
La compañía estaba malherida pero parecía que el único refugio por el momento era lo desconocido , lo que fuese que se hayase en las olvidadas catacumbas de los enanos.
Hacia allí enfilaron temerosos de su destino , apretando los dientes y las empuñaduras de sus armas.